La mayor actividad de una persona dedicada a la filosofía y a la enseñanza debe ser la lectura. Personalmente me he encontrado en la encrucijada de estas dos realidades. A veces deseo haber leído más de lo que hasta ahora he revisado con los ojos, pero más que haber leído “más”, lo que en realidad hubiera agradecido es que se me hubiera enseñado, desde lo más temprenemente posible, a “leer bien”, a entender la lectura y a ubicar un modo de reseñar lo leído. Durante mi estancia en la universidad aprendí a hacer fichas de lectura como un mecanismo útil para ubicar las ideas centrales de una lectura. Sobre este tema, en su libro, Cómo se hace una tesis (Gedisa, 2001) Umberto Eco apunta:

Entre todos los tipos de fichas, las más habituales y a fin de cuentas las más indispensables son las fichas de lectura; es decir, las fichas en que anotáis con precisión todas las referencias bibliográficas concernientes a un libro o artículo, donde sintetizáis el tema, seleccionáis alguna cita clave, formuláis un juicio, añadís una serie de observaciones.

Como se puede ver, su importancia es relevante ya que es el lugar en donde se reúne todo aquello que se debe antoar de un libro en una lectura académica, es decir con una orientación a un trabajo posterior (tesis, artículo, comentario).

En el presente blog pretendo publicar algunas fichas de lectura de libros leídos durante mi estancia en la universidad y como profesor de filosofía. Mucho me gustaría que pudieran ser, para quien las lea, una aproximación a las ideas centrales de los textos en cuestión. Si alguno tuvera un enfoque distinto de la lectura o algún comentario qué hacer me agradaría recibir algún comentario a mi correo electrónico.

Buena lectura

Víctor Hugo Vorrath

victorvorrath@gmail.com

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